El Partido Revolucionario Dominicano juramentó a 2 diputados, al subsecretario general de la Liga Municipal y a otros dirigentes y aliados del Partido de la Liberación Dominicana, PLD, en lo que Miguel Vargas consideró “forma parte del incontenible sentimiento de cambio que recorre todo el territorio nacional”.
Los juramentados fueron el diputado Guillermo Galván, dirigente del PLD, de La Vega; el también diputado Juan de León, vicepresidente del partido Unión Demócrata Cristiana, aliado del partido de gobierno, y Waldis Taveras, sub-secretario de Asuntos Municipales del PLD, y a Eduardo Álvarez, un intelectual que durante muchos años ha sido dirigente del Partido Reformista. Junto a Juan de León se juramentó su esposa, Vida, quien será candidata a diputada por la circunscripción 3 de Santiago.
La pareja son destacados promotores comunitarios.
Al juramentar a los ex dirigentes del PLD y su aliado UDC, el presidente del PRD afirmó que la falta de compasión por los padecimientos del pueblo, la indiferencia y la prepotencia del Congreso y el gobierno del PLD son las causas de que muchos sectores que en el pasado los respaldaron, estén unificándose ahora alrededor del Acuerdo Nacional por el Cambio, que impulsa el PRD de los nuevos tiempos.
Vargas dijo que cada día, en todo el territorio nacional se integran o alían en un gran torrente, personalidades y fuerzas que han visto llegada la oportunidad de producir un cambio del rumbo equivocado del gobierno y el Congreso del PLD, a los que responsabilizó de embarcarse en una política económica que está ahogando a todos los sectores del país.
Expuso que las boletas congresuales y municipales del PRD están conformadas por representativos de diferentes sectores de la sociedad que provienen no sólo de las convenciones perredeístas sino también de la izquierda revolucionaria, de sectores que han entrado en contradicción con la cúpula del PLD, de una amplia franja del PRSC, y personalidades independientes.
“Se trata de la competencia entre una cúpula política que ha entrado en decadencia, porque derrochó todas las oportunidades de atender las necesidades y aspiraciones de la población, y una sumatoria de fuerzas comprometidas con el cambio”, expresó.