Aunque parezca seguir lloviendo sobre mojado, el tema eléctrico nacional tiene que continuar ocupando las páginas de los periódicos locales, hasta que la Providencia nos proporciona un mesías que proceda a sacar a latigazos a los regentes del negocio de la energía, políticos corruptos y generadores inescrupulosos, vestidos de santos, que se han apoderado de las actividades de un servicio público que resulta imprescindible para el país, tal cual lo hizo el Maestro Jesús con los mercaderes que encontró extorsionando a la gente, y mancillando la imagen de la iglesia, con ese comportamiento inapropiado.
Dos reseñas de prensa contiguas, que aparecen publicadas en la página 13ª, del periódico “HOY”, de fecha 19 de julio del presente año, resultan ser bastante explicativas, y a la vez contradictorias, en torno esa gran problemática.
En una de ellas aparece muy sonriente y complacido el vicepresidente de la CDEEE, señor Celso Marranzini, para algunos el nuevo “redentor” fallido, anunciando sobre la campaña “Cero-deudas”, inducida obviamente por él, con amenazas de cancelación incluso, a los empleados que no paguen por el servicio; y, que iniciara “voluntariamente” el personal de la empresas energéticas estatales. Expresó al mismo tiempo, que “El Estado financiaba robo de energía”.
Para nadie es un secreto, que al señor Marranzini parece ser que sólo le interesa perseguir el fraude; que la gente pague las tarifas onerosas que se impongan, las más caras del área, según los expertos; y, naturalmente, que haya recursos suficientes para pagar a los “altruistas generadores”. Pero, ahondar en las causas principales de los problemas inherentes, jamás.
La otra publicación, muy loable y oportuna en términos comparativos, es titulada “Apagones son fruto de engaño”, en la que el arquitecto Leopoldo Espaillat Nanita, técnico más que calificado en el área, con vasta experiencia, y de vieja data en el ramo, sostiene que,” la desgracia que padecen los dominicanos con el problema energético es un resultado directo de la capitalización de las empresas del Estado”, que consideró “un engaño”.
Dijo además que, “el Instituto de Energía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), respalda decididamente el proyecto de ley que busca rescindir los contratos entre el Estado y las empresas generadoras de electricidad”.
Esa, es una iniciativa laudable del senador por Elías Piña, Adriano Sánchez Roa, la cual cursa en esa Cámara, muy bien sustentada, por cierto, según los alegatos de su parte; que recogiera un periódico local, sucinta y disimuladamente, en un espacio pequeño de una de sus páginas interiores; como quien dice, para que no se vea mucho, tal cual diría el común del pueblo.
Ahora, sale de nuevo a relucir el proyecto, con un fortísimo espaldarazo del Ing. Espaillat Nanita, una autoridad en la materia, secundado por el organismo competente señalado, del que forma parte, Instituto de Energía; procediendo además a recomendar, que la pieza legislativa elaborada por el congresista, sea sometida a vistas públicas, en las que participen organizaciones económicas, sociales y académicas nacionales, con peso específico en la República Dominicana, para que expongan sus opiniones sobre el particular.
Es una valiosa actitud de respaldo, que todo dominicano con sentido nacionalista, al margen de preferencia política alguna, debe emular. Pues, con el pésimo, leonino y dañoso régimen de apagones dirigidos, por parte de un pequeño grupo de ávidos comerciantes y políticos sin conciencia, en relación con un servicio del cual no puede prescindir, es imposible continuar viviendo en esta Nación.
Mientras la iglesia siga estando en manos de Lutero (políticos y generadores inconscientes de las necesidades nacionales; sólo, pensando un lucros económicos), con la aquiescencia directa de los organismos internacionales de financiamiento, asegurando mercado para la colocación condicionada de los excedentes de capital foráneo de sus auspiciadores, bajo las excusas de pagar subsidio y la obligatoriedad de honrar deudas con los generadores, el problema eléctrico aquí nunca se va a resolver.
El Congreso Nacional nuestro, tiene ahora una magnifica oportunidad para enmendar los errores cometidos en el pasado, referente a la temática de que se trata; al tiempo de aprovechar además, para comenzar a limpiar la imagen desagradable que tiene un gran segmento de la sociedad dominicana, respecto de ese primer Poder del Estado Dominicano, por razones diversas.
El senador Sánchez Roa, les abrió las puertas para que todos entren por el carril de las reflexiones y los correctivos pertinentes. Recuerden “que las oportunidades con calvas, y hay que agarrarles por los cabellos”, como reza una máxima popular.
Rolando Fernández