- Investigadores del Hospital de la Vall d’Hebron han estudiado cómo la medida de los niveles de una molécula podría determinar la sensibilidad a un fármaco usado en quimioterapia.
- La medida de los niveles de esta molécula permitiría una mejor elección de fármacos quimioterapéuticos en los pacientes con cáncer de colon, más eficaces según cada caso.
- En Cataluña cerca de 30.000 personas son diagnosticadas anualmente de cáncer colorrectal.
Barcelona–. Investigadores del Institut d’Investigació del Hospital de la Vall d'Hebron han descubierto que los niveles de una proteína, llamada aprataxina, están relacionados con la respuesta de los pacientes al irinotecan, un fármaco usado en quimioterapia de pacientes con cáncer de colon. Esta molécula se podría usar como marcador para orientar mejor el tratamiento de pacientes con cáncer de colon, aumentando así su supervivencia.
Este hallazgo se ha realizado en colaboración con CIBER-BBN (CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina) y los resultados del estudio han sido publicados en la revista Clinical Cancer Research.
El cáncer colorrectal es una patología causada por la aparición de un tumor maligno en el intestino grueso. Cuando se ha extendido por el cuerpo por metástasis, el tratamiento consiste en cirugía del tumor principal y / o quimioterapia. Los fármacos usados en quimioterapia son normalmente moléculas que impiden el rápido crecimiento de las células cancerosas, inhiben su división o evitan la formación de nuevos vasos sanguíneos que alimenten el tumor. Uno de estos fármacos es el irinotecan, un fármaco que actúa sobre la célula rompiendo sus cadenas de ADN. “Aunque es eficaz frente a la enfermedad, sólo un 20-30% de los pacientes responde a este tratamiento. Saber qué personas son resistentes a este fármaco sería muy útil en el momento de elegir un tratamiento quimioterapéutico u otro”, explica el Dr. Diego Arango, responsable de este estudio.
Este estudio ha demostrado que la aprataxina (una proteína que ayuda a la reparación de roturas en la cadena de ADN) está relacionada con la resistencia al tratamiento con irinotecano en cáncer de colon. También se ha observado que pacientes con bajos niveles celulares de esta proteína respondían mucho mejor al tratamiento. Estos descubrimientos permitirán que esta molécula pueda ser usada en el momento de determinar si el irinotecan hará o no efecto en el paciente.
Uno de los grandes inconvenientes de los nuevos fármacos usados en quimioterapia del cáncer es que no son efectivos en muchos de los pacientes. "El descubrimiento de marcadores que nos ayuden a decidir qué tratamiento será efectivo en cada paciente es de imperiosa necesidad", afirma el Dr. Arango. De esta manera, se evitaría suministrar tratamientos que no serían eficaces y que, por otra parte, producen muchos efectos secundarios. Hasta ahora, sin embargo, el único marcador de utilidad para saber si el irinotecan sería o no eficiente en pacientes eran los niveles de topoisomerasa (la molécula a la que se une el irinotecan), y no siempre ofrecía un diagnóstico certero, ya que los resultados no se habían podido validar.
"Creemos que este estudio puede suponer un cambio importante en la clínica", comenta el Dr. Arango "del mismo modo que hace unos 4 años se descubrió que los pacientes que tenían una mutación en el gen k-Ras no respondían al cetuximab -uno de los tratamientos del cáncer de colon- y ahora, ante cualquier paciente con cáncer de colon se estudia de rutina esta mutación para ajustar el tratamiento. Estamos convencidos de que la aprataxina tendrá el mismo valor en el caso del Irinotecano". Este estudio tiene una gran solidez, pues se ha realizado primero in vitro para evitar enmascaramientos por otras sustancias o tratamientos y comparando el patrón de actividad de 9.000 genes en 30 líneas de células cancerosas colorrectales tratadas con irinotecan. "Primero se observó que la actividad del gen de la aprataxina se correlaciona con la resistencia al irinotecan. Esto es coherente, ya que la aprataxina repara el daño del ADN que causa este fármaco, y si hay mucha aprataxina el efecto del irinotecan es mucho menor ", sigue el Dr. Arango.
Por otra parte, el estudio comparó muestras de 135 pacientes del Hospital de la Vall d'Hebron, que tenían cáncer colorrectal y habían sido tratados con irinotecan. Se observó el contenido de aprataxina en las células tumorales y se vio que efectivamente aquellos que no respondían al tratamiento tenían altos niveles de aprataxina, mientras los que sí respondían los tenían bajos. "Al hacer el análisis estadístico, se concluyó que los pacientes con bajos niveles de aprataxina tenían mucha más probabilidad de responder bien al irinotecan (un 40% de los pacientes). Gracias a esta respuesta estaban más tiempo libres de enfermedad y finalmente la enfermedad tardaba mucho más en progresar, de forma que en los pacientes con bajos niveles de aprataxina y tratados con irinotecan, el aumento de la supervivencia era de 1 año y medio superior al de los que presentaban altos niveles de aprataxina ".
Durante los últimos años se han descubierto varios nuevos fármacos de uso en quimioterapia. "Gracias a su uso combinado junto con una elección cuidadosa del tratamiento con criterios clínicos y moleculares, se ha aumentado considerablemente la supervivencia de los pacientes, cada vez se reducen más las toxicidades y los tratamientos son más ajustados a cada paciente. Claramente nos dirigimos hacia un tratamiento personalizado del cáncer ", concluye el Dr. Arango.