Las mujeres que comen pan blanco, arroz, pizza y otros alimentos ricos en carbohidratos, y con índices altos de glicemia, tienen el doble de probabilidades de desarrollar enfermedades cardíacas, en comparación a aquellas que evitan esta clase de productos, concluyó un estudio.
El índice de glicemia, en una escala de 1 a 100, mide la
rapidez (o lentitud) en que los carbohidratos afectan los niveles de
azúcar en la sangre.
Los alimentos que no sobrepasan el 55 son considerados con bajo
índice de glicemia y producen pequeñas fluctuaciones de glucosa en la sangre y los niveles de insulina.
En cambio, los alimentos que sobrepasan el nivel
70, son conocidos por tener un alto nivel de glicemia y ser la causa de
picos poco saludables en el azúcar de la sangre.
El pan blanco llega a 100.
En el caso de los hombres, de acuerdo con la investigación,
si comen grandes cantidades de carbohidratos con un índice muy
alto de glicemia, no tienen el mismo nivel de riesgo, porque sus
cuerpos procesan los carbohidratos de forma diferente.
Según parece, sólo los carbohidratos con un alto grado
de glicemia pueden dañar el corazón, lo que sugiere que
el riesgo de contraer enfermedades cardiacas es causado “por una
dieta rica en carbohidratos que se absorben rápidamente”,
dice la autora del estudio, Sabina Sieri, de la Fundación IRCCS del Instituto Nacional de Tumores, un organismo para la investigación del cáncer en Milán, Italia.
En el estudio publicado esta semana en los Archivos de Medicina Interna,
Sieri y sus colegas analizaron una gran cantidad de datos de un
estudio de nutrición y el riesgo de padecer cáncer.
Los investigadores examinaron la alimentación de 48,000
italianos adultos, anotando la cantidad y los tipos de carbohidratos
que consumían regularmente. (Fueron excluidas las personas con diabetes, que tienen niveles anormales de azúcar en la sangre e insulina).
Naturalmente, el pan, la pasta y la pizza fueron encontrados como
fuentes comunes de carbohidratos entre la población estudiada.
Durante los ocho años de seguimiento del estudio, 463 personas – el 65% – tuvieron problemas cardiacos, angioplastia o cirugía de bypass, o murieron de una enfermedad relacionada con el corazón.
Las mujeres que dijeron comer más carbohidratos, tuvieron el
doble del riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas que aquellas que
consumieron menos carbohidratos.
Cuando los investigadores separaron los carbohidratos en dos
categorías -las de alto y las de bajo índice de glicemia-
el incremento en el riesgo era aún más evidente: las
mujeres que comían los productos más altos en glicemia
tuvieron un riesgo mayor del 2.25 de adquirir un problema cardiaco, que
las mujeres que comieron alimentos con bajo índice.
Para aislar el efecto de los carbohidratos en la salud del
corazón, los investigadores tomaron en cuenta el peso corporal,
la actividad física, la grasa saturada, el hábito del
cigarrillo, y una gama de factores.
Por el contrario, el riesgo de padecer enfermedades cardiacas en los
hombres no se incrementó, sin importar la cantidad – o el
tipo – de carbohidratos consumidos.
Aunque los investigadores no están seguros de la
razón, ellos sugieren que puede ser porque los carbohidratos con
un alto índice de glicemia bajan el HDL (o colesterol bueno), y elevan los triglicéridos con menos facilidad en hombres que en mujeres.
Estudios previos han mostrado una relación similar entre el
índice de la glicemia y las enfermedades cardíacas, y una
discrepancia similar entre hombres y mujeres. “Esperamos ser
capaces de repetir este análisis en más de 500,000
materias para confirmar nuestros resultados”, dijo Sieri.
Joanna McMillan Price, una nutrióloga de Sydney, Australia, y autora de The Low GI Diet (Dieta
de índice bajo de glicemia), dice que el nuevo estudio
proporciona más pruebas para apoyar una dieta que favorece el
consumo de alimentos con índice bajo en glicemia sobre los que
tienen un índice alto. “Esto quiere decir, eliminar los
carbohidratos procesados y elegir en su lugar granos enteros, vegetales
con bajo índice de glicemia, frutas y legumbres”.
Hay muchas ventajas para limitar productos con elevados niveles de
glicemia, añadió Price. La gente que así lo hace
“encontrará más fácilmente el control de su
apetito, haciendo más fácil el control del peso”.
“Ellos ayudarán a mantener estable la energía y
el humor durante el día, y reducirán el riesgo de enfermedades crónicas, como la diabetes, enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer”.
De acuerdo con Price, los mejores alimentos bajos en glicemia son panes integrales, cebada, frijoles y garbanzos, productos lácteos bajos en grasas, fruta y camote.