Cuando faltaban apenas unas horas para que entrase en vigencia la ley de Arizona que criminaliza la inmigración ilegal, una juez le infligió ayer, miércoles, un golpe grave a la legislación, al bloquear sus partes más polémicas.
El fallo de la juez federal Susan Bolton, que le brindó una importante victoria legal a los opositores de la medida, abrió el camino para una larga batalla legal en momentos en que Arizona se prepara para implementar la ley de inmigración más severa de Estados Unidos.
La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, dijo que el estado muy probablemente apelará el fallo y tratará de revertir la orden de la juez.
El fallo “es un obstáculo temporal en el camino, vamos a avanzar y estoy segura de que tras consultar con nuestros abogados, vamos a apelar”, dijo Brewer.
“Hemos sabido todo el tiempo que (la inmigración) es responsabilidad de las autoridades federales y ellos no han hecho su trabajo como es debido, así que vamos a ayudarles”, insistió.
La ley entrará en vigencia este jueves, pero ahora sin muchas de las disposiciones que enfurecieron a sus opositores, incluyendo secciones que requieren a los agentes que hagan cumplir otras leyes que comprueben si los sospechosos residen legalmente en el país.
La juez Bolton también puso en suspenso una parte de la ley que obliga a los inmigrantes a portar sus documentos en todo momento y que hacía ilegal que los indocumentados solicitaran trabajo en lugares públicos.
Bolton declaró que esas partes deben ser dejadas en suspenso hasta que los tribunales resuelvan los problemas que conllevan.
Entre las porciones de la ley que fueron bloqueadas está la que requiere a los policías que pidan licencia de conducir, pasaporte u otro documento de identidad.
Activistas se preparaban para protestar
El fallo se produjo justo cuando la Policía se preparaba para aplicar la ley y mientras activistas estaban planeando manifestaciones contra la medida.
Al menos un grupo de activistas pensaba despojarse de sus documentos de identificación antes de bloquear el acceso a las oficinas federales, en un abierto desafío a la Policía.